¿Algún día aprenderemos?

Mirando pa' dentro 05 de abril de 2017 Por Alejandra Vittar
La compra de armas a EEUU está lejos de humanizarnos, aún más lejos de pensarnos solidariamente en una época en donde la pobreza crece. Pero para el Gobierno nacional es motivo suficiente para destinar fondos.
macri

Si bien este espacio es para aprender a vernos por dentro y conocernos, también es para repudiar la violencia interna y externa en todas sus formas y poder ver la dirección que toman los acontecimientos a nivel mundial o nacional y cómo nos afectan.

Las noticias nacionales o mundiales nos asombran o perturban semana a semana y me llevan a querer reflexionar con ustedes a través de esta querida página. Dentro de las más crueles, está la noticia que se refiere a la compra de armamento a EE.UU. Y no puedo más que horrorizarme con este aberrante hecho y con las justificaciones inescrupulosas que utiliza el Gobierno nacional para adquirirlas.

Sabemos que el negocio de las armas es uno de los más prósperos y macabros. No terminamos de recordar el Día de la Memoria, con sus 30.000 desaparecidos, para homenajear a los caídos en Malvinas, jóvenes cuyas vidas fueron truncadas por un grupo de locos con ansias de poder y, como si estos recuerdos dolorosos y vergüenza ajena fueran pocos, Macri decide comprar armas!!!, poniéndonos en ridículo ante toda Latinoamérica y exponiéndonos, no sólo con su política neoliberal obediente, a esta nefasta ocurrencia que puede llevarnos a situaciones nunca imaginadas hasta ahora.

Y digo esto porque recuerdo también a Río Tercero, veintidós años después, cuando el 3 de noviembre de 1995, la explosión en la fábrica militar dejó siete muertos, 300 heridos y decenas de casas destruidas. La Justicia determinó que fue un atentado organizado para encubrir el contrabando de armas a Ecuador y Croacia, uno de los mayores escándalos de la era menemista. Entre los condenados por el Tribunal Federal Oral N°2 de Córdoba no están los responsables políticos, sino sólo mandos medios y la causa podría equipararse a la de la embajada de Israel y a la de la AMIA.

¿A cuánta gente más quieren exterminar con sus políticas violentas e inhumanas? Quiero creer que algún día aprenderemos de nuestros errores.

Los invito como siempre a ver algo relacionado con Silo, un pequeño resumen del discurso que dio, en Berlín, ante los premios Nobel de la Paz, el 11 de noviembre de 2009. El motivo de aquel encuentro era el lanzamiento de la Marcha Mundial por la Paz y la No violencia, que recorrió 300 ciudades y de la cual formé parte con mucho orgullo.

Les sugiero ver los videos con la charla completa, de unos 40 minutos, para dar cuenta de la importancia de una de las ideas más importantes: "la no violencia es la única fuerza capaz de transformar el mundo".

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