Ubicación personal ante los acontecimientos del mundo actual

Mirando pa' dentro 03 de mayo de 2017 Por Alejandra Vittar
Viendo todo tipo de noticias después de un fin de semana largo, donde algunos trabajaron y otros descansaron y preguntándome una vez más en qué dirección vamos los seres humanos, tomé, como casi siempre, unos escritos de Silo.
silo
Silo.

Y es que este pensador y escritor mendocino, referente del Nuevo Humanismo o Humanismo Universalista, presenta en sus escritos mucha claridad y contundencia en sus afirmaciones. Comparto entonces, con ustedes, este resumen, extraído del diccionario del Nuevo Humanismo.

Ubicación personal

Actualmente se discute todo aquello que dé referencias personales tanto en la acción como en el emplazamiento psicológico frente a este mundo cambiante. La crisis de “modelos” de vida hace alusión a este problema. En “Cartas a mis amigos”, Silo lo presenta así:

1. Hay un cambio veloz en el mundo, motorizado por la revolución tecnológica, que está chocando con las estructuras establecidas y con la formación y los hábitos de vida de las sociedades y los individuos.

2. Este desfase genera crisis progresivas en todos los campos y no hay por qué suponer que va a detenerse sino, inversamente, tenderá a incrementarse.

3. Lo inesperado de los acontecimientos impide prever qué dirección tomarán los hechos, las personas que nos rodean y, en definitiva, nuestra propia vida.

4. Muchas de las cosas que pensábamos y creíamos ya no nos sirven. Tampoco están a la vista soluciones que provengan de una sociedad, unas instituciones y unos individuos que padecen el mismo mal.

5. Si decidimos trabajar para hacer frente a estos problemas, tendremos que dar dirección a nuestra vida buscando coherencia entre lo que pensamos, sentimos y hacemos. Como no estamos aislados, esa coherencia tendrá que llegar a la relación con otros, tratándolos del modo que queremos para nosotros. Estas dos propuestas no pueden ser cumplidas rigurosamente, pero constituyen la dirección que necesitamos sobre todo si las tomamos como referencias permanentes y profundizamos en ellas.

6. Vivimos en relación inmediata con otros y es en ese medio donde hemos de actuar para dar dirección favorable a nuestra situación. Ésta no es una cuestión psicológica, una cuestión que pueda arreglarse en la cabeza aislada de los individuos, éste es un tema relacionado con la situación en que se vive.

7. Siendo consecuentes con las propuestas que tratamos de llevar adelante, llegaremos a la conclusión que lo positivo para nosotros y nuestro medio inmediato debe ser ampliado a toda la sociedad. Junto a otros que coinciden en la misma dirección implementaremos los medios más adecuados para que una nueva solidaridad encuentre su rumbo. Por ello, aún actuando tan específicamente en nuestro medio inmediato, no perderemos de vista una situación global que afecta a todos los seres humanos y que requiere de nuestra ayuda, así como nosotros necesitamos la ayuda de los demás.

8. Los cambios inesperados nos llevan a plantear seriamente la necesidad de direccionar nuestra vida.

9. La coherencia no empieza y termina en uno, sino que está relacionada con un medio, con otras personas. En tal sentido, consideramos a la solidaridad como un aspecto de la coherencia personal.

10. Pero es necesario que las acciones guarden proporción, que se establezcan prioridades de acción de manera que no se desequilibren.

11. La oportunidad del accionar tiene en cuenta retroceder ante una gran fuerza y avanzar con resolución cuando ésta se debilita. Esta idea es importante a los efectos de producir cambios en la dirección de la vida si estamos sometidos a contradicciones que nos mantienen en una situación recurrente.

12. Es tan inconveniente la desadaptación en un medio sobre el que no podemos cambiar nada, como la adaptación decreciente en la que nos limitamos a aceptar las condiciones establecidas. La adaptación creciente consiste en el aumento de nuestra influencia en el medio y en dirección coherente.

Lo expuesto anteriormente me lleva a preguntarme: ¿Cuándo muestro coherencia, entre lo que pienso, siento y hago? ¿Nunca? ¿A veces? ¿Siempre?

¿Trato a los demás como quiero o pido ser tratada?

¿Me adapto al medio en el que vivo en forma decreciente para sobrevivir nomás, o me adapto crecientemente intentando ser lo más coherente posible?

¿Influyo en mi medio inmediato para que todo lo bueno y virtuoso, que quiero para mí, se  refleje en él?

En fin, como esta tarea, es mucho más interesante con otros, los invito a compartir mis reflexiones y escribirme...

Un abrazo virtual!!!

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