Negocios de familia

Opinión 30 de agosto de 2016 Por
El cuñado del Presidente y la primera Dama creó una empresa para participar del negocio de la energía renovable, la misma semana que se anunció la licitación. Alberto Rossi, marido de la hermana de Awada, es asesor del diputado Emilio Monzó y un viejo conocido en la política: fue el arquitecto de Carlos Menem, dueño de su casa en Anillaco, denunciado como su testaferro y preso en la causa por el contrabando de armas.
alberto rossi

En el menemismo construyó la Rosadita en Anillaco y terminó prófugo primero y, finalmente, preso en la causa por la venta de armas. Decían que era el testaferro de Carlos Menem y contrabandista de oro. Y sigue activo. Acaba de fundar Solartia S.A, una empresa para “generar, producir y transportar energía eléctrica en todas sus formas”. Así de presto para los negocios es Alberto Artemio Rossi, el cuñado de Mauricio Macri y Juliana Awada.

El Cuñado Rossi es esposo de su hermana mayor y madrina de su boda, Zoraida. Pero, además, es el principal asesor de Emilio Monzó, presidente del bloque de diputados macristas. Hasta el 10 de diciembre fue su jefe de gabinete en el ministerio de Gobierno de la Ciudad, y uno de los encargados del armado nacional de Cambiemos. Ahora, como todos los amigos del Presidente, decidió participar del nuevo negocio estrella de los empresarios macristas: la energía renovable.

Solartia S.A, la empresa de El Cuñado, se inscribió el 16 de junio y se publicó en el Boletín Oficial del 24 de ese mes. Entre sus objetivos figura “celebrar todo tipo de contratos con entes públicos y privados. Participar en licitaciones y/o contrataciones con organismos públicos, nacionales, provinciales o municipales.” Un mes después, el 25 de julio, el ministro Juan José Aranguren firmó la Resolución 136/2016 por la cual se convoca a los interesados a presentar ofertas en la Ronda 1 del “Plan de Energías Renovables Argentina 2016-2025 llamado RenovAr.

Renovable y para los amigos

En medio de la discusión sobre el tarifazo, el Gobierno lanzó una licitación con enormes facilidades para quienes quisieran dedicarse a esa tarea: devolución acelerada del IVA, exención de varios impuestos (importación, ganancia, dividendos), prioridad de accesos a créditos blandos del Estado y un precio por kw que triplica el de la energía tradicional. Nicolás Caputo, el mejor amigo, y Joe Lewis, el magnate del Sur que hospeda al matrimonio presidencial, fueron los primeros en lanzarse al sector. Ahora le llegó el turno al cuñado: para presentarse en un llamado que cierra el próximo 5 de septiembre, apuraron los papeles y en unas semanas, inventaron una empresa.

La empresa hecha a medida para participar de la licitación, está integrada por Rossi, padre e hijo, y tiene como objetivo “generar, producir y proveer energía eléctrica en todas sus formas con fuentes renovables”; el “diseño, construcción, operación, realización, de trabajos de mantenimiento, ingeniería y administración de todo tipo de obras e instalaciones necesarias para la generación, transformación y enajenación de energía de fuentes renovables” y “construcción, compra e importación de estructuras” para este fin. Como la empresa acaba de ser creada y, seguramente, en estas condiciones no podrá cumplir con ningún requisito mínimo para una contratación, especifica que podrá “realizar uniones transitorias de empresas y celebrar cualquier clase de asociación para cumplir con el objeto social”.

La convocatoria de RenovAr tiene varias ventajas para las empresas que se presenten. En principio, tendrán compradores: según la nueva legislación, toda la industria debe usar un ocho por ciento de energía renovable. Pero, además, crea un fondo de doce mil millones de pesos en fomento, que serán trasladados a las facturas de los usuarios. El gobierno aseguró en el último viaje de Macri y Aranguren a los Estados Unidos, que llegarían inversiones por cinco mil millones de dólares para ese campo.

Hay otro incentivo, no menor: es un buen lugar hacia donde dirigir los dineros blanqueados cuando se acojan a la ley de blanqueo de capitales.

El Cuñado

Las primeras noticias sobre Rossi, de nuevo en una familia del poder político argentino, llegaron poco después del casamiento de Macri y Juliana Awada. En sus primeras vacaciones en el sur, festejando los 52 años del entonces jefe de gobierno, decidieron alojarse en la casa de los empresarios Melhem.

Cynthia Ottaviano escribió entonces en Tiempo Argentino: “lo más interesante del viaje patagónico de Macri no está contado en la revista Gente y es aquí lo relevante: se alojó en la mansión de un amigo investigado por lavado de dinero junto a Ernestina Herrera de Noble y Héctor Magnetto –cabezas visibles del Grupo Clarín– y convivió con su flamante cuñado político, el arquitecto Alberto Rossi, de estrechos vínculos con Carlos Menem y alguna vez rozado judicialmente por una denuncia de Telenoche Investiga, donde se revelaba, además, una temeraria relación con el traficante de armas sirio Munzer Al Kassar”.

Rossi es el esposo hace treinta años de Zoraida, la hermana mayor de Juliana, socio con ella y su madre en la empresa textil que lleva el apellido familiar. El hermano mayor, Daniel, tiene a su cargo Cheeky y otros negocios de dudosa procedencia, que fueron denunciados esta semana cuando se conoció un aporte varias veces millonario a la campaña de Cambiemos.

Estrellato estrellado

La familia Awada tuvo su primer momento de estrellato en los años del menemismo.

Pomy y Abraham Awada, los jefes del Clan, compartían raíces y vínculos con los Menem y los Yoma. En esos años, pusieron sus primeros negocios de ropa infantil que pronto llenaron los shoppings. Alejandro Tfeli, sobrino de Pomy, fue el médico del presidente y Rossi su amigo cercano, arquitecto y, según muchas denuncias, testaferro.

Rossi y Tfeli quedaron involucrados tanto en la causa en que se investigaba el atentado a la Embajada de Israel como en la venta de armas a Croacia y Ecuador, por sus vínculos con los diplomáticos de países asiáticos.

Rossi construyó y puso a su nombre La Rosadita, la mansión que todavía hoy ocupa Carlos Menem y su familia cuando viajan a Anillaco. Rossi y Tfeli quedaron involucrados tanto en la causa en que se investigaba el atentado a la Embajada de Israel como en la venta de armas a Croacia y Ecuador por sus vínculos con los diplomáticos de países asiáticos. Cuando Carlos Menem estaba preso, fue un informe de Telenoche Investiga el que dio con los vínculos de Rossi y el caso de la venta de armas. Lejos de la energía renovable, Rossi tenía en ese momento, otra empresa, Waste Group. Para Horacio Verbitsky, esa investigación de Telenoche aportaba “datos decisivos” sobre temas todavía en la oscuridad.

“La situación de Menem (en ese momento) detenido como presunto jefe de una asociación ilícita –continuaba la nota de Verbistky– que realizó exportaciones ilegales de armas a Ecuador y Croacia no mejorará al conocerse la sociedad entre su arquitecto y testaferro, Alberto Rossi y Angel Ramini, alias Papito. Es un ex director de las empresas de Yabrán que admite haber sido el despachante de Aduanas de Fabricaciones Militares, el titular del terminal portuario en el que se embarcaron el oro falso y las armas y el proveedor de los contenedores, al amparo de decretos del Poder Ejecutivo. El tercer socio es Antonio Aguirre. La empresa creada por los tres para exportar residuos tóxicos (International Waste Group-IWG) se aventuró también en operaciones más peligrosas. Rossi dice (en grabaciones con cámara oculta) que Menem le presentó a Aguirre. Éste explica que su socio oculto es Al Kassar, y un ex socio italiano dice que el sirio utilizó esa sociedad para transportar contenedores de 20 y 40 pies de armas”

Durante los primeros años del kirchnerismo, Rossi se dedicó a los negocios y fundó varias empresas familiares, mientras se defendía en las múltiples causas judiciales que lo investigaban.

Pero cuando su amigo Emilio Monzó se hizo cargo del Ministerio de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, volvió al Estado. La relación con Monzó, bastante más joven, le llegó también por los Menem: fue de la mano de Adrián Menem, el hijo del ex senador Eduardo, como se acercó al PRO.

Rossi recorrió el país junto a Monzó armando la estructura de Cambiemos, forjó amistad con el gobernador Juan Manuel Urtubey, a quien le presentó a su actual esposa Isabel Macedo, y no se privó de hacer negocios.

Cuando la Ciudad decidió comenzar a fomentar las plantas de tratamientos de residuos, formó Landguard SA. Una empresa, obviamente, especializada en el tema. El 10 de diciembre renunció, y se mudó a Nación. Ahora se dedica a la energía renovable.

Fuente: Nuestras voces.