Cristina, la política de la acción

Nacionales 02 de noviembre de 2016 Por Corresponsal Buenos Aires
Crónica de la nueva citación a la ex presidenta en los Tribunales de Comodoro Py.
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Foto: MS (Corresponsal).

Retiro amaneció diferente. Amaneció blindada. La citación judicial que oficializó el juez Julián Ercolini hacia Cristina Fernández de Kirchner el pasado lunes 31 de octubre generó, una vez más, una fuerte movilización de las diferentes organizaciones sociales y políticas nucleadas en el kirchnerismo. A diferencia del 13 de abril, cuando la ex mandataria reapareció en la escena política, después de despedirse en una imponente Plaza de Mayo el 9 de diciembre de 2015, la zona de Retiro se convirtió nuevamente en un escenario político.

Para el Gobierno Nacional, Cristina es un problema. Una molestia. Algo que cada vez que aparece hace que la política se ponga en marcha. Cristina sabe, conoce y juega con la esencia del kirchnerismo puro. Desde que dejó la Casa Rosada, no dejó nunca de poner a la política en primer plano. Algo, a la “Revolución de la Alegría”, le molesta. 

Desde temprano cientos de militantes se concentraron en la avenida Antártida Argentina y Letonia, más conocido como los juzgados de Comodo Py. El objetivo central fue acompañar a Cristina en su indagatoria en una causa “por corrupción”. Las banderas, pancartas, bombos y trompetas iban calentando una mañana gris en la Ciudad de Buenos Aires. Una mujer improvisó un puesto para vender las tazas con el rostro de Néstor y Cristina y a unos metros otra persona ya tendías las remeras con estilo K.

Diferentes organizaciones participaron de la movilización para ubicarse frente al enorme vallado que montó la policía Federal y Gendarmería. La actual ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, no ahorró en hombres uniformados y sin uniforme para garantizar la “seguridad” de la ex mandataria. La combi blanca de la Asociación de las Madres de Plaza de Mayo fue cercada por la Gendarmería. Las nubes grises amenazaban con un llovizna que nunca ocurrió, el ambiente estaba pesado, costaba respirar, producto de una humedad que siempre caracteriza a Buenos Aires.

La arenga militante se contagió mientras pasaban los minutos y se esperaba por la llegada de la ex mandataria. Las banderas de la Cámpora, Unidos y Organizados, Martín Fierro, Miles, Peronismo Militante, Kolina y Nuevo Encuentro, entre otras, se movían al compás del viento y al ritmo de los bombos. En un momento un aplauso colectivo recibió a la nutrida columna de la Organización Barrial Tupac Amaru, de la ciudad y provincia de Buenos Aires. Cada uno de los y las integrantes de la organización tenía el cartel que reza “Liberen a Milagro”.

También participaron de la movilización los trabajadores y las trabajadoras enrolados en la Asociación de los Trabajadores del Estado (ATE) seccional Capital.

Al finalizar su declaración, Cristina habló con los medios de comunicación y no ahorró críticas al actual gobierno de Mauricio Macri. Asimismo, cuestionó duramente el rol de la Justicia. Calificó de "un disparate mayúsculo" la causa y agregó: "Es una maniobra formidable de persecución política y hostigamiento mediático. No es original, lo vemos en Brasil con Lula y tiene como destinatarios a quienes representamos los procesos de inclusión social”.

En el momento que la ex presidenta se retiraba de Comodoro Py saludando a sus seguidores, se notó que pasó de la sonrisa a la preocupación cuando alertó que la Policía empezó a ir contra el público. Sin dudar, bajó del auto y avanzó contra las Fuerzas de Seguridad -el video se multiplicó en las redes sociales-. “No le peguen a la gente, cobardes”, disparó mientras se abría paso entre los gendarmes.

Una vez más, Cristina hizo lo que mejor sabe: puso a la política y a su cuerpo en acción.

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