Nuestro cuerpo

Mirando pa' dentro 04 de diciembre de 2016 Por Alejandra Vittar
El cuerpo es la parte del alma que perciben los cinco sentidos. A través de sus orificios, se da y se recibe. Ver y hacer que te vean, oír y lograr que te oigan, oler y dejar que te huelan, gustar y permitir que te gusten, tocar y entregarte para que te toquen.
mente-cuerpo-alma

El cuerpo nos ofrece una verdadera oportunidad para conocernos y comprender un poco más acerca de nuestras relaciones: “hacia adentro”, con nosotros mismos; y “hacia fuera”, con los demás y con lo demás.

En estos días podés realizar las siguientes experiencias de trabajo con el cuerpo:

1) Alimentate bien. Observá lo que comés, los horarios que tenés para comer; cómo lo hacés, buscando analizar los hábitos alimenticios que llevás; si estos son mecánicos y a veces precipitados, o los has incorporado a tus actividades como un ejercicio de salud y bienestar, para tener mejor calidad de vida y cuidado de tu cuerpo.

2) Tomá conciencia de tu rostro y de tu cuerpo. Conocete y comprendé cómo sos, tus características propias, lo que has aprendido de tu cuerpo últimamente. Decidí cuidarlo, tratarlo bien, ya que es el templo de tu ser y tu medio de expresión y contacto con el mundo que te rodea. 

3) Recordá y experimentá la gracia de tu cuerpo: observate haciendo movimientos, muecas, bailando, sintiendo los latidos de tu corazón, percibiendo tus músculos, tus órganos internos, tu cerebro; haciendo silencio un buen rato, riendo, llorando... Todo esto expresa lo sagrado que sos. 

4) Descubrí tu capacidad de realizar ejercicios diferentes a lo que estás habituado y hacé con tu cuerpo lo que quizás hace días que no hacés: saltar, correr, hacer equilibrio, estiramientos, giros... En muchos casos los límites son mentales, sobre todo con la edad.

5) Renunciá a lo que te está impidiendo gozar plenamente de salud corporal: posturas inadecuadas, alimentos o hábitos que no te ayudan, renuncias y excesos, así como lo que reprime una expresión alegre, libre y la expansió de tus sentimientos. 

6) Realizá las actividades que habitualmente hacés y también descansá; simplemente buscá sincronizar tu cuerpo con el universo.  Y por sobre todo, AGRADECÉ por tu instrumento sagrado!

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