El conocimiento y la evolución de uno mismo

Mirando pa' dentro 06 de enero de 2017 Por
El autoconocimiento es la comprensión de las condiciones en que a uno le toca vivir. Pero éste resulta incompleto si de él no se pueden sacar consecuencias prácticas. En este sentido, el sufrimiento innecesario es el obstáculo a sortear para alcanzar el bienestar.
autoconocimiento

Hola amigos. Los invito a reflexionar sobre estos dos temas que me parecen de importancia para nuestro desarrollo personal.

Tomemos como guía el extracto de una charla que dio, en 1974, el pensador y escritor argentino Mario Rodríguez  Cobos, más conocido como Silo y que, en aquella oportunidad, expresaba:

“Conocimiento de uno mismo  es la comprensión de las condiciones en que a uno le toca vivir, en su trabajo, en su familia, con sus amistades, etc. Se refiere a la comprensión de la situación diaria, cotidiana, en que uno vive.

”El conocimiento es importante, pero resulta incompleto si de él no se pueden sacar consecuencias prácticas. Por ello se habla también de evolución y se la comprende como la modificación favorable de las situaciones, de tal modo que uno vaya experimentando una satisfacción creciente con uno mismo y pueda prestar a otros, ayuda para que obtengan también estos beneficios.

”Todos los seres humanos, por distintas que sean sus ideas y sus prácticas, tropiezan con un factor desfavorable en su desarrollo. Ese factor es el sufrimiento innecesario. Y se dice sufrimiento innecesario porque se distingue entre el sufrimiento físico o dolor, ocasionado por los accidentes, las enfermedades, y el sufrimiento mental, producto de la imaginación.

”Así mientras la eliminación del dolor físico depende del avance de la ciencia y de la técnica, la eliminación del sufrimiento mental depende del desarrollo de nosotros mismos.

”Entonces el conocimiento y evolución de uno mismo tratan, precisamente, de comprender las situaciones en que uno vive diariamente con referencia al problema del sufrimiento innecesario, a fin de cambiar ese estado de cosas a favor de uno mismo y, como consecuencia, a favor de otros que viven en las mismas dificultades”.

Pero… ¿cómo se produce, en general, el sufrimiento?

Si nos observamos, sufrimos porque no tenemos algo que queremos. También sufrimos porque tenemos algo y  pensamos que podemos perderlo. Y ese algo que alcanzamos  o que tenemos miedo a perder, se refiere tanto a objetos como a personas, a situaciones, a valores o cualidades de nosotros mismos.

También sufrimos por temor a la soledad, a la enfermedad y a la muerte. Y cuando vemos o imaginamos que otros padecen por algunos de los motivos citados, también sufrimos.

Deberíamos  preguntarnos: ¿qué nos hace sufrir en nuestro trabajo? ¿Qué nos hace sufrir en nuestra familia? ¿Qué nos hace sufrir en nuestra vida de relación? ¿Qué deseamos alcanzar y por no poder hacerlo, nos hace sufrir? ¿Qué tememos perder?

Y si nos respondemos adecuadamente comprobaremos que aun tratándose de las cosas más pequeñas (por ejemplo, el sufrimiento que nos produce una palabra de otra persona, que disminuye la imagen que tenemos de nosotros mismo), o tratándose de cosas más graves, todo tipo de sufrimiento tiene que ver con  la posesión (sea porque deseamos poseer algo que no tenemos, o sea porque tememos perder algo que poseemos o creemos poseer).

Silo explica además la diferencia entre dolor y sufrimiento:

“Se sabe que hay muchas formas de dolor físico. También sabemos que cuando no se cumple con determinadas necesidades, se produce dolor. Así, saciar el hambre es una necesidad, proteger el cuerpo es una necesidad, y si no se cumplen con estas necesidades, se arriesga a la destrucción del cuerpo con gran dolor.

”De manera que una necesidad es aquella que, no satisfaciéndola, acarrea dolor, y puede destruirme. En cambio, un deseo posesivo es aquel que, no satisfaciéndolo, según lo imagino, me crea sufrimiento mental.

”Imprescindible es que el ser humano satisfaga sus necesidades, pero no es necesario que satisfaga sus deseos posesivos imaginarios. Todo lo contrario, por ir detrás de esa posesión imaginaria, se crea sufrimiento y crea sufrimiento en el mundo”.

Eso es todo por ahora amigos. Si comprendimos todo lo anterior, podremos avanzar en el conocimiento de la situación en que vivimos, con respecto al problema del sufrimiento, y también podremos cambiar la actitud frente a la vida en general.

El cambio de actitud profunda es posible y nos permite evolucionar, porque da enormes posibilidades que estaban atascadas con el sufrimiento y el temor.

Entonces, el autoconocimiento requiere de comprensión del propio sufrimiento en la vida, y  la evolución y creciente satisfacción con uno mismo dependen de un cambio fundamental de posición frente a la vida.

Gracias por compartir estas reflexiones y buen comienzo de año!!