Se vienen las elecciones en Ecuador

La Patria Grande 03 de febrero de 2017
Los más de 12 millones de ecuatorianos se enfrentan ante la gran disyuntiva de continuar con una política social y popular, o dar un giro hacia la derecha y el neoliberalismo.
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El 16 de febrero, en Ecuador, se realizarán las elecciones presidenciales. Allí se pondrá de manifiesto si la ciudadanía quiere continuar con el proyecto anti-neoliberal, popular y latinoamericanista de Alianza País, como ha sucedido en los últimos diez años, o si, como viene pasando en otros países, se produce un giro hacia la derecha, que se presenta como la opción encarnando una oposición neoliberal.

A pesar del millón de firmas que un colectivo de jóvenes ha recogido para pedir su candidatura, lo cierto es que el actual presidente Rafael Correa anunció ya, desde principio del año anterior, que no se presentaría a las elecciones.

El desafío

Al no candidatearse Correa -el político más popular del país-, la responsabilidad de revalidar esa posición recae en Lenín Moreno, ex vicepresidente del mismo Correa, que estuvo en funciones entre 2007 y 2013, y cuyo compañero de fórmula es Jorge Glas, quien ha ocupado igual cargo desde 2013 hasta la fecha.

Hora del balance

Al realizar un análisis de la gestión, los ecuatorianos tienen diferentes miradas. Por un lado, se reproducen discursos comunes en toda Latinoamérica, demonizando a Correa y acusándolo de intentar  “ir en camino a ser un país similar a Venezuela”. Este discurso es promovido desde la derecha neoliberal que, en base a la desacreditación de la gestión de Rafael Correa, busca posicionarse. Por otro lado, están aquéllos que “descreen” de la política y de la representatividad de los candidatos. El “todos son iguales” es un discurso que toma fuerza en la recta final a las elecciones. Por último, se encuentran aquéllos que hacen un balance de lo conseguido en estos últimos diez años.

En este sentido, se destaca que al retomar el control de los recursos naturales, el gobierno correísta incrementó sustancialmente los ingresos del Estado y ha mantenido una inversión pública del 25% y un crecimiento de 4,5% anual, estimulado significativamente la economía y logrando que el PIB pasara de 46 mil millones de dólares en 2007 a 110 mil en 2016. Así también, se analiza que dentro de un contexto complicado en términos regionales y con un país de poco más de 16 millones de habitantes, el número de pobres se redujo en 2 millones.IMG_20170116_100555009

Sin embargo, la economía sufrió un fuerte bajón en 2015 y 2016, a consecuencia de la caída en el precio del petróleo, los terremotos, el fenómeno de El Niño, y la apreciación del dólar. Las medidas contracíclicas, opuestas a los “ajustes” del neoliberalismo, han permitido relanzar el crecimiento y mantener los programas sociales, pese a la dramática caída de los ingresos por exportaciones, la mayor desde 1949.

También habría que destacar que, con Correa, Ecuador ha experimentado un aumento del 700% en el gasto en salud pública y del 400% en educación, y que ha logrado extender la gratuidad de estos vitales servicios. El desempleo es del 4,5%, uno de los más bajos de la región y existen unos 2 millones de beneficiarios del Bono de Desarrollo Humano, que entrega 50 dólares mensuales a ancianos y madres solteras cabezas de familia. En tanto, la gestión ha estabilizado la asistencia escolar y reducido considerablemente el trabajo infantil.

La elección

Además de la elección presidencial, los votantes también deberán elegir sus representantes para cargos legislativos. De esta manera, el 19 de febrero 12,8 millones de ecuatorianos estarán facultados para elegir al futuro presidente de la República, 137 integrantes de la Asamblea Nacional (Poder Legislativo) y cinco miembros del Parlamento Andino; además de votar por una consulta popular impulsada por el Ejecutivo, que busca prohibir que los servidores públicos tengan dinero o bienes en paraísos fiscales.

El centroderechista Guillermo Lasso, la conservadora Cynthia Viteri, el socialdemócrata Paco Moncayo, los populistas Abdalá "Dalo" Bucaram y Patricio Zuquilanda, y los independientes Iván Espinel y Washington Pesántez se presentan como la oposición al movimiento liderado por Rafael Correa, que presenta a Lenín Moreno.

El contexto internacional

Rafael Correa, quien se declara como un humanista-cristiano de izquierda, dijo que la realidad no es "tampoco terrible" para el progresismo. Esto teniendo en cuenta la sólida victoria en Nicaragua. Para el presidente ecuatoriano los movimientos izquierdistas de la región deben tomar un impulso que se presenta "más urgente que nunca", frente a las políticas antimigratorias y proteccionistas del nuevo gobierno en EE.UU. "Podrán haber retrocesos, pero nuestro pueblo jamás permitirá que vuelva el pasado", concluyó Correa.

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